lunes

La fiesta de la poesía

La poesía es como el fuego agazapado bajo el pecho de la nieve: los ojos de la belleza, la boca de la verdad, los pasos de la conciencia, los brazos de la libertad.
La poesía, como la paz, espera. Espera los latidos de la lluvia en la sed del desierto, la música de las cosas, el código secreto del silencio.
Los poetas son como islas, estrellas extraviadas en la tierra. A veces los poetas se hacen reunión y llamada: archipiélago de luces, constelación de cenizas incendiadas.
Y todo lo poetizable se manifiesta como un grito, un gesto, de insurrección contra la violencia, el desamor, el hambre, el aislamiento.
Entonces presentimos que es posible, por necesario, otro mundo mejor. Y que ese mundo mejor está en nosotros.

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